Se decía que los habitantes de Ruidera estaban castigados con el esparto y la maza. Machacaban el esparto cocido para ablandar las fibras leñosas del esparto antes de preparar serijos y sogas. Y como a mediados del siglo XIX, las riquezas de la mayoría de la población brillaban por su ausencia, este trabajo se hacía a mano. Años antes, en la Laguna Batana se instalan los batanes de los que toma su nombre. Su funcionamiento se basaba en aprovechar el salto de agua desde la Laguna Santos Morcillos a la propia Laguna Batana para activar los mazos de madera que golpeaban los tejidos hasta compactarlos. Es probable que estas máquinas tan "sofisticadas" también fueran empleadas por los esparteros más adinerados para escapar del castigo de la maza.

El nombre de la Laguna Colgada es, cuando menos, singular. Los habitantes de la zona tenían la percepción de que estaba "colgada" entre dos lagunas, la Batana y la del Rey. Muy equivocados no andaban, pues es un detalle que se puede apreciar con facilidad si buscamos el lugar adecuado y nos paramos a mirarla con detenimiento. 

El origen del nombre de la Laguna del Rey es, tal vez, el más conocido de las quince lagunas. El Infante Don Gabriel, hijo de Carlos III, tuvo como vivienda el edificio más emblemático de Ruidera, la Casa del Rey. De estilo neoclásico, esta construcción corona la última de las conocidas como "lagunas altas". 

Con la Laguna Cueva Morenilla, encaramos la recta final de este viaje lagunero. Cuenta la leyenda que en el margen derecho de esta laguna existe una cueva donde vivió una mujer de baja estatura y tez morena. Nadie conoce su nombre, pero las características de su fisonomía son las que bautizan a esta laguna. 

La Laguna Coladilla debe su nombre a que sus aguas se filtran lentamente a través de un pequeño canal hacia la Laguna Cenagosa. 

Y la laguna que pone la guinda a esta maravillosa sucesión de lagos embalsados tiene poca profundidad, forma arriñonada y un marcado carácter pantanoso que dificulta la visión del agua al encontrarse invadida por numerosas plantas acuáticas que sobresalen en su superficie. Es la Laguna Cenagal, Cenagosa o de Miravetes... un remanso de agua que continua su curso hasta el Pantano de Peñarroya.

Al igual que estas aguas siguen su camino, en Eva y el Edén continuamos buscando información que despierte y satisfaga vuestra curiosidad... ¿Seguimos con las orquídeas que están floreciendo en el Parque? Nos leemos en una semana. 

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