Resulta irónico que en nuestros tiempos un insulto muy común sea “eres un gusano”, para señalar que el otr@ es algo “insignificante”. Tanto los gusanos como las lombrices de tierra son anélidos y, en concreto, la lombriz es uno de los animales que mayor protagonismo ha tenido en la historia del mundo.

Hace más de tres mil años antes de Cristo, los sumerios establecían la calidad de los suelos de cultivo en función de la densidad de lombrices que encontraban al excavar. Los sumerios son uno de los primeros pueblos que dejan de ser nómadas. Y si por algo son conocidos es por los grandes adelantos agrícolas que realizaron.En el antiguo Egipto, en época de Cleopatra, el desbordamiento de las aguas del Nilo llenaba de limo las laderas del río. Estas tierras eran tremendamente fértiles y la razón es muy sencilla. Las lombrices de tierra convertían ese limo en humus, un abono natural que enriquecía ese suelo con los nutrientes necesarios para obtener grandes cosechas. Si en la India hoy consideramos a la vaca como sagrada, en el antiguo Egipto, la lombriz era elevada a la categoría de DIOSA.

Aristóteles, en la antigua Grecia, llegó a calificar a estos anélidos como los auténticos intestinos de la tierra por lo mucho que contribuían a la productividad del suelo. Charles Darwin, posiblemente el biólogo más importante que haya existido, se pasaba mucho tiempo observando a las lombrices de tierra. Estaba fascinado por procesos que individualmente eran muy pequeños pero que en conjunto eran impresionantes, como el continuo reciclar de la materia orgánica en la Naturaleza. En este principio, estos anélidos juegan un papel fundamental en la transformación de esta materia en nutrientes.

Hasta aquí nos hemos referido a la lombriz de tierra en su estado salvaje. Porque es en 1930 cuando se inicia el proceso de domesticación de la lombriz. El Doctor Tomas Barret es quien, en los Ángeles y tras 16 años de trabajo, consigue criarla en cautividad. Y de aquí hasta nuestros días.Un largo camino recorrido por este peculiar animalito que deja constancia de la importancia de la lombriz de tierra en la fertilidad del suelo y en la salud de nuestras plantas.

No banalicemos, no utilicemos el nombre de este gusano en vano, pues tanto en libertad como en vermicomposteras, la lombriz de tierra es un ser grandioso.¿Quieres conocer más sobre este bichito tan curioso? Te esperamos en el siguiente post. Suscríbete a nuestro blog.

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