Que las Lagunas de Ruidera son uno de los lugares naturales más bellos de España es algo que se constata desde el primer momento en que se pisa esta tierra del Quijote.

Tanta belleza bien parece sacada de un encantamiento propio de uno de los magos más emblemáticos de la literatura Universal, el Mago Merlín.Según el mismísimo Miguel de Cervantes, las Lagunas de Ruidera son producto de un hechizo que, con gran destreza, describe en los capítulos XXII y XXIII de la segunda parte del no menos universal “ Don Quijote de la Mancha”.

Tanta magia es la que envuelve este  lugar que nos permite acceder, nada más y nada menos, a las mismísimas entrañas de sus minúsculas montañas. Un viaje al centro de la Tierra que podemos disfrutar visitando uno de los lugares más emblemáticos de este generoso Parque Natural; la Quebrada del Toro.

La Quebrada del Toro es una espectacular formación natural de origen sísmico que nos permite realizar una ruta que discurre por la enorme grieta que se abre al borde de los acantilados que rodean la Laguna San Pedro.Durante algo más de una hora, la Quebrada del Toro nos permite acceder a uno de los tres reinos que existen en la Naturaleza, tal y como lo aprendieron nuestros padres y mayores.

Nosotrxs formamos parte del reino animal, y a medida que descendemos la escalera natural que nos lleva a la entrada de la sima, entramos más en contacto con el segundo de los grandes reinos de la Naturaleza, el de los vegetales.

Una puerta separa el reino animal y vegetal del tercero; el reino mineral. La espectacularidad que se despliega ante nuestros ojos cuando vemos la grandiosidad de esta enorme grieta es una experiencia que merece la pena ser vivida en primera persona. Y pasar de esa grandiosidad a la observación detallada de sus paredes, es una auténtica locura.

Pocas veces la Naturaleza nos brinda la oportunidad de contemplar cómo se forman los tan necesarios minerales. Y en la Quebrada del Toro, el festival que se montan minerales como el cuarzo, el azufre, la malaquita o el magnesio nos permite disfrutar de un reino normalmente oculto a nuestros ojos en sus diferentes estados de mineralización.

La visita a la Quebrada del Toro sólo es posible si se va acompañadx por unx guía especializado. Algo que, a priori, nos puede parecer prescindible, pero como siempre decimos en “Eva y el Edén”; no es lo mismo mirar que qué te cuenten lo que ves.